2013/08/03

Eu

Me sorprendí soñando con la oportunidad de volar, tanta libertad me dio miedo hasta que supe que la compartía contigo. Luego caíste, te diste un fuerte golpe pero la herida fue mía. Vi como la sangre recorría mi brazo luego de ayudarte a levantar. No entendí, hasta el momento en que yo tropecé, que todo lo que le afectaría a una lo reflejaría la otra. Mas comprendí que la tu de mi sueño no la conocía en la realidad, y a quien mas te parecías es a una parte de mi que existió hace ya tiempo. Desperté dando vueltas como rombo sin rumbo. Inquieta, igual a cuando estoy por hacer un viaje. Sera que haré un viaje. Ya no me acuerdo mas de tu ausencia en la realidad. Si tu eres yo como me gustaría ser tu. Levanto este cuerpo relativamente humano pero mas astral que otra cosa, y busco un vaso de agua bien fría. Agua que me calme la sed de este medio inadecuado que me causa la perdida de algo que nunca fue mio. ¿Sera que te encuentro en mi de nuevo, pero despierta, y bien enterrada en mi ser relativamente nuevo?

Vio

Violeta, creada/nacida para crear. Con crayones por dedos y estrellas en su boca logra hacer que toda cosa colorida o en tonos grises sea valorada y perfecta. Tiene una habilidad natural para encontrar su rumbo, como si la luz de un faro siempre estuviese guiándola. Sale por las noches. Sufre de insomnio. Vive somnolienta. Siempre sonriente, con una poca de penas que toma como jugarretas del destino justificas como pasajes a mejores vivencias. Así tan pasivamente activa en su vida, afectando la de los demás. Tiene como ojos telescopios sin limites y de orejas caracoles brillantes que cada instante suenan a mar. Los días le parecen años, y los meses milenios que de le permite disfrutar de la ternura de los animales pequeños que le es en extremo placentera. Violeta en un murmullo de sonrisas que te levantan el animo al pasar. Es la paz que solo encuentras en brazos del amor, es inútilmente inexistente, pero eternamente buscada.

Punto y aparte

Cuando me vi obligado a cambiar, no por mi sino por ellos, cuando me vi obligado a dejar atrás la compasión, la ternura, la emoción, las risas; empece a marchitarme como un narciso dejado al sol, sin agua. 

Me fui descomponiendo en el vacío de la intolerancia de los demás a tal punto que la existencia se volvió solo una palabra en libros de filosofía; y esto, esta porción pusilánime de materia que soy, paso a ser no mas que un dato estadístico (un número mas) sin importancia, que solo se convierte en otro cuando se extingue. Entonces me di cuenta de que ya ni siquiera participaba como observador de mi historia. 

Esto me destrozo, o por lo menos a lo que quedaba de mi, del yo que pensaba verdadero. Justo en ese momento, a falta de motivación, me deje llevar y termine siendo lo que siempre critique en mi sandez teñida de inocencia, uno más del rebaño, y si es así, para que sirven las emociones. 

Es mejor solo dejarse llevar y seguir jugando. Solo. En mi mente. El resto es polvo de estrella. Punto y aparte.